Carlos Esteva se instaló en 1979 en la finca de su abuelo, en el macizo del Garraf, y dedicó las décadas siguientes a convertirla en una de las bodegas más singulares del Penedès: unas 90 hectáreas de viña en pequeñas parcelas dentro de una finca mucho mayor de bosque y roca calcárea, los vinos Gran Caus elaborados por primera vez en los años ochenta y una bodega más reciente excavada en la roca para que apenas se vea desde fuera.
Una boda entre viñas y roca
Las bodas aprovechan los espacios exteriores y varias salas de la finca: jardines para la ceremonia, la sala de barricas para el aperitivo, salas acristaladas con vistas a las viñas. Está a un cuarto de hora de Sitges y cerca de Barcelona, por eso la eligen muchas parejas con invitados que llegan en avión, pero esos invitados aterrizan en un lugar sin transporte público hasta la puerta y con muy pocos taxis un sábado por la noche entre colinas.
De BCN a la finca en unos 45 minutos
Como el aeropuerto está en el mismo lado de Barcelona que el Garraf, el traslado es corto: aproximadamente 45 minutos, con la tarifa fijada al reservar. Seguimos tu vuelo y tienes 60 minutos de espera gratis en el aeropuerto, así que un aterrizaje tardío no significa perderse la ceremonia. Para una visita a la bodega, además, nadie del grupo tiene que conducir después de la cata.
Consejos prácticos
- ¿Vienes a una boda? Indícanos la hora de la ceremonia al reservar para planificar la recogida con margen.
- ¿Te alojas en Sitges o Vilafranca en vez de llegar en avión el mismo día? También recogemos en otras direcciones, con 15 minutos de espera gratis.
- ¿Tienes reservada una visita a la bodega? Las visitas son diarias a partir de mediodía aproximadamente; confirma la hora con la finca y dínosla al reservar.
- Reserva la vuelta con antelación: los taxis rara vez suben a la finca de noche.