Can Barrina es una de las viejas masías de piedra del Montseny. La casa es del siglo XVII, estuvo vacía unas tres décadas y en 1984 la compraron sus actuales propietarios, que la restauraron como pequeño hotel y restaurante. Hoy tiene una docena de habitaciones con suite nupcial, más habitaciones en un segundo edificio a unos cientos de metros, piscina exterior y un restaurante con producto de la montaña.
Una boda en el bosque, y una carretera de montaña para llegar
Muchas parejas eligen Can Barrina para la ceremonia, el aperitivo y la cena en el jardín, rodeados de los hayedos y encinares del parque. Ese entorno es justo lo que complica la llegada: la casa está en la subida de Santa Maria de Palautordera al pueblo de Montseny, sin parada de bus en la puerta y con pocos taxis dispuestos a subir desde el valle por un solo invitado.
De llegadas a la masía en aproximadamente una hora
Un traslado directo te ahorra el tren hasta el Vallès y la carretera de montaña de noche. La tarifa queda fijada al reservar, seguimos tu vuelo y, si aterriza tarde, sigues teniendo 60 minutos de espera gratis en el aeropuerto. Cada invitado o familia puede reservar su propio traslado ajustado a su vuelo, y así el día de la boda nadie depende de que le suban en coche.
Consejos prácticos
- ¿Vienes a una boda? Indica el recinto y la hora de la ceremonia al reservar para planificar la recogida con margen.
- La carretera que sube al Montseny es estrecha y con curvas; si te mareas, coméntalo y viaja delante.
- Reserva la vuelta con antelación: en las recogidas en el hotel hay 15 minutos de espera gratis, así que conviene estar listo a la hora pactada.
- Hay sillas infantiles bajo petición por un pequeño suplemento.